La movida de ganar +100K trabajando menos de 20h / semana
Cómo ha diseñado un negocio rentable mientras criaba a dos bebés
Siempre he dicho que de “mayor” quiero ser como ella. Para mí es una referente y me inspira mucho a la hora de diseñar el negocio que quiero.
Ella es Noemí Carro y si no la conoces, hoy es un magnífico día para conocer cómo se lo monta y la evolución que ha tenido.
Te dejo con ella. Disfruta e inspírate con la lectura.
Qué calentito se está en este rincón que tan amablemente me ha cedido Chus en Movidas de emprender. Da gusto cuando alguien comparte con tanta honestidad su viaje por la montaña rusa del emprendimiento, ¿no crees?
Disculpa, me presento.
Soy Noemí Carro y me dedico a hacer crecer negocios de forma sostenible. Marketing, estrategia, operaciones, finanzas, productos, servicios, cultura, equipos. Esas cosas.
Trabajo mucho con profesionales y pequeñas empresas que venden servicios, así que por el tipo de personas que creo que estáis por aquí, quizá te suene de mi newsletter Astra[✱]:
Ahora que ya sabes quién soy te preguntarás qué pinto yo aquí.
Verás, yo, como Chus, soy madre. De dos, concretamente, de 4 años para abajo. Y además de un negocio rentable y sostenible al que dedico menos de 20h por semana desde 2021, me encanta ayudar a que otros (y otras) consigan lo mismo.
Entiendo perfectamente que si no me conoces te sonará a humo, pero en realidad la transparencia es uno de mis valores, por eso hago a menudo build in public y comparto la realidad de lo que voy consiguiendo, a menudo sin tener idea del resultado.
Por si aun así eres reticente a creerte lo de las 20h, aquí tienes una captura de mi CRM en Airtable con lo que he trabajado en 2025:
Suponiendo que te haya convencido de que esto es verdad, quizá te preguntes: y eso, ¿cómo se consigue?
Pues bien, te lo voy a contar:
1. Toda una vida diseñando(la)
Un día de mis tiernos 17 años discutí con el que era mi novio entonces y un amigo (ingenieros ambos) porque yo quería meterme a algo que me permitiera ganar un sueldo aceptable trabajando menos horas de lo habitual (8, amigo, si haces 10 no debería ser habitual).
Básicamente, se rieron en mi cara.
Pero soy una persona bastante… decidida, digamos. Y decidida estaba a encontrar ese hueco, porque:
Siempre he tenido muchos intereses y no tenía ninguna intención de renunciar a explorarlos. Trabajando 8h al día tendría muy poquito tiempo para ello, y me parecía una existencia un poco triste.
Quería, de darse las circunstancias adecuadas, ser madre antes de los 30, y no quería ser el tipo de padre que, con suerte, llega a media tarde con suerte. Si eso significaba ganar menos, bienvenido sea. Puedo aceptarlo una temporada, pero no para siempre.
Igual la Noemí de 17 años te parece una flipada. Normal.
Pero la de casi 17 años más tarde lo ha conseguido, y todo empezó ahí.
Empecé el Grado en Finanzas (broker de bolsa pintaba guay en mi plan) y a currar de noche, me deprimí, lo dejé, hice Filosofía (yo quería aprender, ya me sacaría las habichuelas), estuve a punto de quedarme para siempre en Bélgica después de la Erasmus pero volví (me la liaban con las convalidaciones)… y acabé estudiando comunicación política, derechos humanos y ¡boom! marketing digital, el germen de mi negocio.
Lo del marketing digital, la verdad, era por quitar el impostorazo.
Llevaba escribiendo un blog desde mucho antes de esos 17 y resulta que con tanto periplo la comunicación pasó de ser hobby a profesión…
y que se me daban bien los sistemas y la estrategia.
Te cuento esto porque todas las decisiones que he tomado en mi vida las he tomado pensando en el tipo de vida que quiero llevar.
Y gran parte de mi trabajo con emprendedores y directores de pequeñas empresas se basa justo en eso, en que el negocio se ajuste al tipo de vida quieren llevar (no al revés). Y ojo, no impongo mi estilo de vida: si tú quieres currar 10h al día de lunes a sábado y facturar decenas de miles, te ayudaré a conseguirlo igualmente. Pero que sea porque tú quieres de verdad.
Ahora bien, tener claro dónde vas es solo el primer paso. Lo duro llega después.
2. Las renuncias
Cuando eres joven, el coste de una renuncia en tu plan de vida —o de un error— es mucho menor que si eres más mayor, aunque parezca que no.
Pero cuando llegas a los 28, te quedas embarazada y eliges levantar tu facturación al máximo posible para estar mínimo 10 meses post parto sin trabajar, las renuncias tienen otra pinta. Y además, una fecha límite clara (otra cosa no, pero por lo que sea las 40 semanas llegar, llegan).
En cuanto vi el positivo me puse manos a la obra. No quería llegar al parto estresada y respondiendo emails de clientes, ni tener prisa por reincorporarme después.
Me enfrentaba a la mayor incertidumbre de mi vida, y quería hacerlo con margen de maniobra, porque los distintos escenarios posibles podían ser muy diferentes.
Así que calculé cuánto dinero iba a necesitar, revisé todos los activos que ya había empezado a crear en mi negocio (más sobre eso abajo) y diseñé un plan.
Trabajé el máximo posible, no te voy a mentir. Aún no estaba en disposición de dedicar al trabajo solo media jornada. Pero sobre todo: no dejé entrar en mi vida ni un solo elemento distractorio a lo largo de todo el embarazo.
➜ Clientes sexys de proyectos increíbles, pero que me requerían más allá de la fecha estimada de parto: fuera.
➜ Los cerebros digitales se pusieron de moda con Obsidian a la cabeza: fuera.
Toda esa temporada se destinó a trabajar, entrenar, sentir crecer al bebé.
Y después, El Gran Cambio. Porque nunca volví a trabajar más de 20h por semana, y me di cuenta de que lo de renunciar no había hecho más que empezar.
3. Los activos
El Gran Cambio no podría haber sido posible sin haber priorizado la construcción de distintos activos en mi negocio, que me permitieran reactivarlo en cuanto estuviera en disposición de hacerlo.
Esos activos se enmarcan fundamentalmente en mi marca personal, y me han permitido facturar +100K con grupales propios, lanzar mis propios infoproductos (+40K) y sobre todo volver a hacer girar la bola de nieve de los servicios con más y más facilidad después de cada bebé.
Claro que para la marca personal lleva trabajo. Y exposición, e incomodidad, y opinar, y rendición de cuentas sobre lo compartido y lo opinado.
También trasladar los errores, que los he cometido, y no pocos.
Y claro que muy a menudo, como se dice, convendría tener una newsletter (como Astra[✱] o como quieras), sobre todo si vas a vender a cierto perfil y a cierto ticket.
Claro que conviene estar en alguna red social, o comunidad, o grupo de emprendedores.
Pero hacer todo eso bien conlleva tiempo, lo que nos obliga a tener claras las renuncias que estamos dispuestos a aceptar.
Emprender para ser más libres, como muchos queremos, no pasa solo por tener claro qué quieres vender o a quién. Emprender para ser más libres exige definir qué pinta tiene que tener esa libertad en cada momento y qué estamos dispuestos a hacer por alcanzarla.
Si últimamente sientes que la pinta de tu agenda no se parece demasiado a la que te gustaría tener, pregúntate de nuevo:
✱ ¿Qué tipo de vida quiero?
✱ ¿A qué estoy dispuesto a renunciar?
✱ ¿Qué activos tengo y cuáles debo desarrollar para llegar al sitio al que quiero llegar?
Espero que estas preguntas, aunque incómodas, te lleven a reflexiones útiles que te puedan servir. Y que mi historia, de alguna manera, quede de testimonio de que la posibilidad de lograrlo está ahí.
Por cierto, esta edición es deliberadamente larga.
Ojalá no le reviente las métricas de aperturas, lecturas y compartidos a Chus, pero chica, si predico que lo que comparto en general y en Astra[✱] en particular está aquí para subir el nivel, ¿qué sentido tiene claudicar ante el fast food substackero general?
Espero que nos leamos pronto 😉
Aquí Chus. Sinceramente, poco que aportar porque ya se ha dicho todo de forma muy sabia.
Estoy en el momento de la cuenta atrás para recibir a mi segundo bebé y sin duda, destaco la parte de renuncias porque ya hice el trabajo de diseñar la vida que quería.
Espero que te haya inspirado y “meneado el árbol” la historia de Noemí.
Por mi parte, te animo a seguir leyéndola cada semana en su newsletter porque es una agitación mental y estratégica para todos aquellos que queremos construir negocios rentables.
¡Hasta la próxima movida! 👋







"No dejé entrar en mi vida ni un solo elemento distractorio"
Aquí está la clave de tu éxito.
Que a nadie se le olvide...
Me gusta mucho ese punto de vista de adaptar tu negocio a la vida que quieres tener y no al revés. Y lo de trabajar menos de 20 horas también es un pelotazo. Los que tenemos críos pequeños y sabemos la atención que necesitan lo sabemos.
Una pregunta, ¿los 100K son sumando varios años, o anuales?